El diagnóstico de la CADASIL (Arteriopatía Cerebral Autosómica Dominante con Infarto Subcortical y Leucoencefalopatía) se confirma principalmente a través de pruebas genéticas que detectan mutaciones en el gen NOTCH3. Si sospecha que padece CADASIL, es fundamental consultar a un neurólogo para evaluar síntomas clínicos característicos, como migrañas con aura, episodios de ictus isquémicos recurrentes o deterioro cognitivo temprano, seguidos de una resonancia magnética (RM) cerebral.
La CADASIL es una enfermedad sistémica de los vasos sanguíneos pequeños. Los síntomas suelen aparecer entre los 30 y 50 años. Los signos más comunes incluyen:
El proceso diagnóstico de la CADASIL combina la evaluación clínica con pruebas de imagen y moleculares. Una resonancia magnética cerebral suele mostrar hiperintensidades en la sustancia blanca, especialmente en los polos temporales y la cápsula externa. La confirmación definitiva de la CADASIL se logra mediante el análisis genético del gen NOTCH3. En casos donde la genética no es concluyente, una biopsia de piel puede revelar depósitos granulares osmiofílicos característicos de la CADASIL.
Sí, la CADASIL es una enfermedad genética con un patrón de herencia autosómico dominante. Esto significa que si uno de los padres tiene la mutación, existe un 50% de probabilidad de transmitirla a cada hijo. Debido a su naturaleza hereditaria, el asesoramiento genético es un componente esencial para las familias afectadas por la CADASIL.
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