El síndrome de Legg-Calvé-Perthes se caracteriza principalmente por dolor en la cadera o la rodilla, cojera persistente y una limitación progresiva en el rango de movimiento de la articulación afectada. Estos síntomas surgen debido a la interrupción temporal del flujo sanguíneo a la cabeza del fémur, lo que provoca la necrosis avascular del tejido óseo en niños, generalmente entre los 4 y 10 años de edad.
El síndrome de Legg-Calvé-Perthes suele manifestarse de forma insidiosa. El síntoma más temprano es a menudo una cojera leve que puede pasar desapercibida o atribuirse a una lesión menor. Los padres suelen notar que el niño camina con dificultad después de periodos de actividad física o al final del día. Es fundamental observar si el dolor se irradia hacia la cara interna del muslo o la rodilla, un fenómeno conocido como "dolor referido", que es un sello distintivo del síndrome de Legg-Calvé-Perthes.
A medida que la enfermedad progresa, la falta de irrigación sanguínea debilita la estructura de la cabeza femoral. Los síntomas clínicos se vuelven más evidentes debido a los cambios mecánicos dentro de la articulación. Los pacientes y sus familias suelen identificar los siguientes signos físicos:
Desde una perspectiva psicológica, vivir con el síndrome de Legg-Calvé-Perthes puede ser desafiante. La necesidad de restringir actividades físicas, usar muletas o incluso aparatos ortopédicos durante un periodo que puede durar de 18 a 24 meses, afecta la vida social y escolar del niño. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde 227 personas con síndrome de Legg-Calvé-Perthes comparten sus experiencias, muchos padres destacan la importancia de gestionar la frustración del niño ante la limitación física y la ansiedad que genera el tratamiento prolongado.
Si nota una cojera persistente o que su hijo se queja de dolor en la cadera durante más de una semana, es crucial buscar una evaluación por parte de un ortopedista pediátrico. El diagnóstico temprano del síndrome de Legg-Calvé-Perthes mediante radiografías o resonancias magnéticas es vital para prevenir deformidades permanentes en la cabeza del fémur y mejorar el pronóstico a largo plazo.
Descargo de responsabilidad: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; consulte siempre a su médico sobre cualquier duda relacionada con una condición de salud.