Sí, es muy recomendable realizar ejercicio físico moderado para las personas con Disfunción Temporomandibular (DTM), siempre que se eviten actividades que impliquen tensión mandibular o impactos directos en la zona orofacial.
El papel del ejercicio en el manejo de la DTM
Como especialista, observo que la actividad física ayuda a reducir los niveles de estrés y ansiedad, factores que frecuentemente exacerban el bruxismo y la tensión muscular asociados a la Disfunción Temporomandibular. Sin embargo, no todos los deportes son iguales para un paciente con esta condición. El objetivo principal es mantener el cuerpo activo sin sobrecargar los músculos masticatorios ni las articulaciones temporomandibulares.
Recomendaciones prácticas
- Deportes aconsejados: Actividades de bajo impacto como caminar a paso ligero, nadar (cuidando la postura del cuello), yoga o pilates suelen ser beneficiosas. Estas disciplinas ayudan a mejorar la postura general, lo cual es fundamental, ya que una mala alineación cervical a menudo se traduce en una mayor tensión en la mandíbula afectada por la Disfunción Temporomandibular.
- Deportes a evitar: Se recomienda precaución con deportes de contacto (como boxeo, artes marciales o fútbol) donde exista riesgo de traumatismo facial. Asimismo, actividades que requieran apretar los dientes con fuerza, como el levantamiento de pesas intenso sin control, pueden empeorar los síntomas de la Disfunción Temporomandibular.
- Frecuencia e intensidad: La clave es la consistencia sobre la intensidad. Recomiendo sesiones de 30 minutos, 3 a 4 veces por semana, de intensidad moderada. Si durante el ejercicio nota dolor irradiado hacia los oídos, las sienes o la mandíbula, es una señal clara para reducir la intensidad o cambiar de actividad.
Escuchar a su cuerpo es vital; si el ejercicio le provoca un aumento en la rigidez o el dolor articular, consulte con su fisioterapeuta especializado en Disfunción Temporomandibular para ajustar su rutina. El movimiento debe ser un aliado en su bienestar, no una carga adicional para su articulación.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional. Siempre consulte con su especialista antes de iniciar un nuevo programa de ejercicios, especialmente si padece dolor crónico o disfunción articular.
Referencias
- NIH Genetic and Rare Diseases Information Center (GARD) - Temporomandibular Joint Dysfunction
- Orphanet: Portal de información de enfermedades raras
- Journal of Oral Rehabilitation (vía PubMed - Estudios sobre ejercicio y desórdenes temporomandibulares)
Por Diseasemaps