Originale
El mayor avance terapeútico en el campo de la EII en los últimos años ha sido el desarrollo de los fármacos biológicos, capaces de frenar la respuesta inmunitaria que desencadena la cascada inflamatoria asociada a la actividad de la enfermedad, facilitando la curación de las lesiones intestinales y la desaparición de la sintomatología asociada.