Original
Las pruebas para diagnosticar la Arteritis de Takayasu suelen ser: Panaortografía y arteriografía selectiva, F-Fluorodesoxiglucosa PET, Ecografía-Doppler de alta resolución, RM y angiorresonancia, Biopsia de las lesiones arteriales.
En la enfermedad activa son habituales la anemia normocítica normocrómica de proceso inflamatorio crónico, la trombocitosis, hipergammaglobulinemia policlonal, aumento de la VSG y de PCR. Sin embargo, en el 25%-50% de los casos estos resultados pueden ser engañosos y no guardan correlación con la actividad de la enfermedad, por lo que tendremos que ayudarnos también de datos clínicos y de pruebas de imagenpara realizar una evaluación integral de cada paciente. Asimismo, se ha descrito un incremento de beta 2 microglobulina, IL-2, IL-6 , IL-8, IL-18, metaloproteasas 3 y 9 y pentraxina-3 como marcadores biológicos de actividad de la enfermedad. Los pacientes con ATK inactiva tienen niveles séricos elevados de selectina-E soluble, molécula 1 de adhesión celular vascular (VCAM- 1) y molécula 1 de adhesión celular intercelular (ICAM-1), lo cual podría indicar persistencia de la vasculopatía en la enfermedad aparentemente inactiva.