原本
La esperanza de vida en una persona con Liquen Escleroso no se ve afectada en lo absoluto, pues no es una enfermedad mortal. De hecho, en la mayoría de los casos, la condición es asintomática.
Un paciente diagnosticado con Liquen Escleroso leve puede llevar una vida normal, siempre y cuando siga el tratamiento adecuado para mejorar las lesiones cutáneas.
En algunos casos poco comunes, la condición desaparece por sí sola sin necesidad de tratamiento.
El diagnóstico precoz desempeña un papel fundamental en el pronóstico de un paciente con Liquen Escleroso, ya que con el tratamiento preciso es posible disminuir el riesgo de cicatrización.