La Encefalomielitis Diseminada Aguda (ADEM, por sus siglas en inglés) no es una enfermedad contagiosa; no se transmite de persona a persona ni a través del contacto físico, fluidos o aire. Se trata de un trastorno autoinmune inflamatorio del sistema nervioso central, por lo que no existe riesgo alguno de contagio para familiares, cuidadores o amigos de quienes viven con esta condición.
La Encefalomielitis Diseminada Aguda ocurre cuando el sistema inmunológico ataca erróneamente la mielina, la capa protectora de las fibras nerviosas en el cerebro y la médula espinal. Aunque el mecanismo exacto no se conoce por completo, en muchos casos, la Encefalomielitis Diseminada Aguda aparece tras una infección viral o bacteriana previa, lo que sugiere que el sistema inmune confunde fragmentos del agente infeccioso con componentes del propio tejido nervioso.
A diferencia de las enfermedades infecciosas, la Encefalomielitis Diseminada Aguda es una reacción inflamatoria autoinmune específica del individuo. Las características clave que definen esta condición incluyen:
Entendemos que el diagnóstico de Encefalomielitis Diseminada Aguda puede generar mucha incertidumbre y miedo en el entorno familiar. Es fundamental recalcar que no hay precauciones de aislamiento necesarias. Actualmente, en DiseaseMaps.org, más de 80 personas con Encefalomielitis Diseminada Aguda comparten sus experiencias, lo que demuestra la importancia de la red de apoyo para gestionar el impacto emocional de esta enfermedad poco común.
Aviso médico: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.