Short answer · Medically reviewed summary · Last updated: 2026-04-07
La adiposis dolorosa, también conocida como enfermedad de Dercum, no es una enfermedad contagiosa. Se trata de un trastorno crónico y poco frecuente caracterizado por el crecimiento de depósitos de grasa dolorosos, cuya causa exacta sigue siendo objeto de investigación médica, sin que exista riesgo alguno de transmisión de persona a persona. ¿Qué es exactamente la adiposis dolorosa? La adiposis dolorosa es una condición médica rara que se manifiesta principalmente a través de la formación de lipomas (nódulos de grasa) dolorosos y generalizados, habitualmente en el tejido adiposo subcutáneo.
La adiposis dolorosa, también conocida como enfermedad de Dercum, no es una enfermedad contagiosa. Se trata de un trastorno crónico y poco frecuente caracterizado por el crecimiento de depósitos de grasa dolorosos, cuya causa exacta sigue siendo objeto de investigación médica, sin que exista riesgo alguno de transmisión de persona a persona.
La adiposis dolorosa es una condición médica rara que se manifiesta principalmente a través de la formación de lipomas (nódulos de grasa) dolorosos y generalizados, habitualmente en el tejido adiposo subcutáneo. A diferencia de las enfermedades infecciosas, la adiposis dolorosa no es causada por virus, bacterias o agentes externos; es un trastorno sistémico que afecta principalmente a mujeres posmenopáusicas, aunque puede presentarse en otros grupos demográficos. En nuestra plataforma, DiseaseMaps.org, 16 personas con adiposis dolorosa han compartido sus experiencias, permitiendo entender que, si bien es una patología crónica y debilitante, no existe ninguna vía biológica para su contagio.
Aunque la ciencia aún no ha determinado una causa única, la investigación actual apunta a una combinación de factores multifactoriales. La adiposis dolorosa no se contrae por contacto; los investigadores están estudiando posibles disfunciones metabólicas, anomalías en el sistema endocrino y componentes genéticos. Se ha observado que, en muchos pacientes, la adiposis dolorosa puede estar asociada con disfunciones del sistema inmunológico o inflamación crónica, pero es fundamental recalcar que usted no puede transmitir esta condición a sus familiares, amigos o contactos cercanos.
El síntoma cardinal de esta enfermedad es el dolor crónico persistente en los depósitos de grasa. Los pacientes suelen reportar una variedad de manifestaciones clínicas, entre las cuales destacan:
El diagnóstico de la adiposis dolorosa es principalmente clínico, ya que no existen pruebas de laboratorio específicas o biomarcadores únicos que confirmen la enfermedad. Un médico especialista, generalmente un endocrinólogo, reumatólogo o dermatólogo, realizará un examen físico exhaustivo para descartar otras condiciones similares como la lipedema o la lipomatosis múltiple familiar. La evaluación se basa en la historia clínica del paciente, la localización del dolor y la exclusión de enfermedades infecciosas o malignas.
Este contenido es meramente informativo y no sustituye el consejo médico profesional, diagnóstico o tratamiento; siempre busque la opinión de su médico ante cualquier duda sobre su salud.