Al principio es complicado y difícil aceptar que nacimos diferentes a los demás. La familia y seres queridos son parte fundamental para la aceptación y asimilación del diagnostico y la salud psicologica del afectado. Aun siendo diferentes, es posible ser feliz y llevar una vida normal. lo importante es no dejar que el diagnostico interfiera en la vida cotidiana y social. Todos somos diferentes y eso nos hace únicos.