La disección aórtica no es una enfermedad contagiosa, infecciosa ni transmisible bajo ninguna circunstancia. Es una condición cardiovascular grave causada por una ruptura en la capa interna de la aorta que permite que la sangre se filtre entre las capas de su pared, por lo que no existe riesgo alguno de contagio para familiares, cuidadores o miembros de la comunidad.
La disección aórtica ocurre debido a una debilidad estructural en la pared de la arteria aorta, la arteria principal del cuerpo. A diferencia de las enfermedades virales o bacterianas, la disección aórtica suele ser el resultado de una combinación de factores predisponentes, siendo la hipertensión arterial crónica el factor de riesgo más importante y común. Otros factores incluyen trastornos del tejido conectivo como el síndrome de Marfan, el síndrome de Loeys-Dietz o la válvula aórtica bicúspide, que debilitan la integridad estructural del vaso sanguíneo a lo largo del tiempo.
Aunque la disección aórtica no es contagiosa, en algunos casos puede tener un fuerte componente genético. Si un paciente tiene una predisposición hereditaria a enfermedades del tejido conectivo, los familiares de primer grado pueden tener un riesgo elevado. Por esta razón, es fundamental que los familiares de personas diagnosticadas con disección aórtica de origen genético consulten con un genetista para realizar estudios de cribado. La identificación temprana de mutaciones genéticas puede ser vital para la prevención y el seguimiento preventivo en familias afectadas.
Es natural sentir preocupación cuando se recibe un diagnóstico grave, pero es vital comprender que la disección aórtica es un evento mecánico interno. Los síntomas, que suelen incluir un dolor torácico o abdominal súbito, intenso y "desgarrador", no están relacionados con patógenos, virus o bacterias. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde ya contamos con 716 personas con disección aórtica, observamos que el mayor desafío no es el aislamiento social por contagio, sino el manejo del impacto emocional y la rehabilitación física tras el evento agudo.
Para comprender mejor la naturaleza de esta condición, es útil revisar los factores de riesgo identificados por la literatura médica:
Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a su cardiólogo para cualquier duda sobre su salud cardiovascular.