El Síndrome de Asherman es una afección caracterizada por la formación de adherencias o tejido cicatricial dentro de la cavidad uterina, generalmente tras intervenciones quirúrgicas como el legrado uterino. Aunque el diagnóstico puede resultar abrumador, la adhesiolisis histeroscópica es el tratamiento estándar de oro que permite restaurar la anatomía uterina y mejorar las perspectivas de salud reproductiva en muchas pacientes.
El Síndrome de Asherman se produce cuando el endometrio, la capa interna del útero, se daña profundamente, provocando que las paredes uterinas se peguen entre sí. La causa más frecuente es el trauma quirúrgico tras un legrado (D&C) realizado por aborto espontáneo o retención placentaria. Menos frecuentemente, puede ocurrir tras cesáreas o infecciones endometriales severas.
El diagnóstico del Síndrome de Asherman se confirma principalmente mediante dos métodos. La histeroscopia es el examen de elección, ya que permite al especialista visualizar directamente las adherencias y, a menudo, tratarlas en el mismo acto. Otras herramientas incluyen la histerosalpingografía o la ecografía transvaginal, que ayudan a identificar irregularidades en la cavidad.
Las pacientes con Síndrome de Asherman suelen presentar cambios notables en su ciclo menstrual. Los síntomas más comunes incluyen:
Recibir un diagnóstico de Síndrome de Asherman puede generar ansiedad, especialmente si hay deseos de maternidad. Es fundamental conectar con comunidades de apoyo, como los 39 miembros en DiseaseMaps.org, donde compartir experiencias ayuda a reducir el aislamiento y a obtener información sobre centros especializados con experiencia en la técnica de adhesiolisis.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye la consulta, diagnóstico o tratamiento médico profesional.