Actualmente, la agenesia renal bilateral no tiene cura, ya que se caracteriza por la ausencia congénita de ambos riñones desde el desarrollo embrionario. Debido a que esta condición es incompatible con la vida extrauterina al impedir la formación de orina y el desarrollo pulmonar, el manejo clínico se centra en el soporte paliativo y, en casos específicos de supervivencia neonatal, en el tratamiento sustitutivo renal.
La agenesia renal bilateral es una malformación grave del tracto urinario donde los riñones no se desarrollan. Esta ausencia impide la producción de líquido amniótico (oligohidramnios), lo cual es crítico para que los pulmones del feto maduren adecuadamente, derivando en lo que se conoce como secuencia de Potter. La agenesia renal bilateral afecta aproximadamente a 1 de cada 4,000 a 10,000 recién nacidos, siendo una condición de alta complejidad médica.
El manejo de la agenesia renal bilateral es extremadamente limitado. En los casos donde el neonato sobrevive al parto, las opciones terapéuticas son:
La agenesia renal bilateral puede ser parte de síndromes genéticos más amplios o presentarse de forma aislada. Si bien no siempre es hereditaria, existen familias con recurrencia, lo que sugiere una base genética multifactorial. Se recomienda una asesoría genética exhaustiva para comprender los riesgos de recurrencia en futuros embarazos tras un diagnóstico de agenesia renal bilateral.
En DiseaseMaps.org, 19 personas han compartido sus experiencias con la agenesia renal bilateral, proporcionando un espacio para el apoyo emocional ante esta difícil realidad. Conectar con otros que han pasado por procesos similares puede ser fundamental para el acompañamiento durante el duelo y la toma de decisiones clínicas.
Aviso médico: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.