La atresia biliar es una enfermedad rara y grave del hígado y las vías biliares que afecta a recién nacidos, caracterizada por la obstrucción o ausencia de los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta el intestino delgado. Esta condición provoca una acumulación peligrosa de bilis en el hígado, lo que resulta en daño hepático progresivo y fibrosis si no se interviene quirúrgicamente de manera temprana.
La atresia biliar suele manifestarse en las primeras semanas de vida. El síntoma más evidente es la ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica de los ojos) que persiste más allá de las dos semanas de edad. Otros signos clínicos críticos incluyen heces de color pálido o acolia (color arcilla o blanco), orina oscura y un agrandamiento del hígado (hepatomegalia) que el pediatra puede detectar durante un examen físico. Es vital no confundir esta ictericia con la ictericia fisiológica común del recién nacido, ya que la atresia biliar requiere atención médica urgente.
La causa exacta de la atresia biliar aún no se comprende completamente, pero se teoriza que es el resultado de un proceso inflamatorio o autoinmune que destruye los conductos biliares extrahepáticos. A diferencia de muchas condiciones genéticas, la atresia biliar no se considera una enfermedad hereditaria clásica; no se transmite de padres a hijos a través de un patrón de herencia mendeliano simple. La mayoría de los casos ocurren de forma esporádica, lo que significa que no hay antecedentes familiares previos de la condición.
El diagnóstico temprano es el factor determinante para el pronóstico del paciente. Los médicos utilizan una combinación de pruebas para confirmar la atresia biliar, incluyendo:
El tratamiento inicial de la atresia biliar es la cirugía de Kasai (portoenterostomía), un procedimiento diseñado para restablecer el drenaje biliar conectando un segmento del intestino directamente al hígado. Aunque la cirugía de Kasai no cura la enfermedad, puede retrasar significativamente la necesidad de un trasplante de hígado. En la comunidad de DiseaseMaps.org, donde 342 personas con atresia biliar comparten sus experiencias, muchos padres destacan que, a pesar de los desafíos, un diagnóstico y tratamiento precoces antes de los 60 días de vida mejoran drásticamente las perspectivas a largo plazo.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; siempre busque la guía de un especialista para cualquier duda sobre su salud o la de su hijo.