La blastomicosis es una infección fúngica sistémica causada por la inhalación de esporas del hongo dimórfico Blastomyces dermatitidis, que habita principalmente en suelos húmedos, materia orgánica en descomposición y áreas boscosas. A diferencia de otras micosis, la blastomicosis no se transmite de persona a persona ni de animales a humanos, sino que se adquiere exclusivamente a través del contacto ambiental con el microorganismo en regiones endémicas.
El agente causal de la blastomicosis, Blastomyces dermatitidis, prospera en entornos específicos con condiciones climáticas particulares. Se encuentra con mayor frecuencia en suelos húmedos, ricos en restos orgánicos, como hojas en descomposición, madera podrida o áreas cercanas a cursos de agua. Las personas que realizan actividades al aire libre, como la caza, la pesca, el senderismo o la construcción en zonas boscosas, tienen un mayor riesgo de exposición a este patógeno que provoca la blastomicosis.
Una vez que las esporas del hongo son inhaladas hacia los pulmones, el cambio de temperatura corporal provoca que se transformen en una forma de levadura. Este proceso biológico es el que desencadena la blastomicosis. Aunque el sistema inmunológico intenta combatir la infección, en algunos casos el hongo logra evadir las defensas y diseminarse desde los pulmones a otros órganos.
Si bien cualquier persona puede contraer la enfermedad, existen factores que influyen en la susceptibilidad y severidad de la blastomicosis:
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.