La causa exacta de un tumor cerebral es, en la gran mayoría de los casos, desconocida, ya que se origina por mutaciones genéticas aleatorias que provocan un crecimiento celular descontrolado en el tejido cerebral. Aunque factores como la radiación ionizante previa o ciertos síndromes genéticos hereditarios pueden aumentar el riesgo, la mayoría de los casos de tumor cerebral ocurren de forma esporádica sin un desencadenante ambiental identificable.
El desarrollo de un tumor cerebral es un proceso complejo. En la actualidad, la ciencia médica identifica que las células cerebrales experimentan errores en su ADN que impiden la muerte celular programada o promueven una replicación excesiva. En nuestra comunidad de DiseaseMaps, donde 56 personas con tumor cerebral comparten sus experiencias, observamos que la incertidumbre sobre la "causa" es una de las mayores cargas emocionales para los pacientes y sus familias.
Aunque la mayoría de los casos de tumor cerebral no son hereditarios, existen condiciones genéticas raras que predisponen a padecerlos. Entre las causas genéticas identificadas se encuentran:
La investigación clínica ha demostrado que la exposición a dosis altas de radiación ionizante (como tratamientos de radioterapia previos en la cabeza) es uno de los pocos factores de riesgo ambientales confirmados para el tumor cerebral. No existe evidencia concluyente que vincule el uso de teléfonos móviles u otros dispositivos electrónicos cotidianos con un incremento en la incidencia de un tumor cerebral, a pesar de los diversos estudios realizados.
Este contenido es informativo y no sustituye el asesoramiento, diagnóstico o tratamiento médico profesional.