El síndrome Branquio-Oto-Renal (BOR) se diagnostica mediante una combinación de hallazgos clínicos específicos en los oídos, los riñones y las estructuras branquiales, confirmados posteriormente mediante pruebas genéticas. Si usted sospecha que padece síndrome Branquio-Oto-Renal (BOR), es fundamental acudir a un genetista clínico para realizar un análisis de los genes EYA1, SIX1 o SIX5.
El síndrome Branquio-Oto-Renal (BOR) se manifiesta a través de una tríada de anomalías. Los pacientes suelen presentar malformaciones en el oído externo (como fositas o apéndices preauriculares), pérdida auditiva (conductiva, neurosensorial o mixta) y anomalías renales, que pueden ir desde una hipoplasia renal leve hasta la agenesia renal. Además, es común observar fístulas o quistes branquiales en el cuello.
El diagnóstico clínico se basa en cumplir criterios específicos establecidos por especialistas. Para confirmar el síndrome Branquio-Oto-Renal (BOR), los médicos suelen solicitar:
Sí, el síndrome Branquio-Oto-Renal (BOR) sigue un patrón de herencia autosómico dominante. Esto significa que existe un 50% de probabilidad de transmitir la mutación a la descendencia si uno de los progenitores está afectado. Debido a la expresividad variable, los miembros de una misma familia con síndrome Branquio-Oto-Renal (BOR) pueden tener síntomas de gravedad muy distinta.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el juicio clínico o el asesoramiento médico profesional; consulte siempre a su especialista para decisiones de salud.