El diagnóstico del CDKL5 se confirma exclusivamente mediante pruebas genéticas moleculares que identifican una variante patogénica en el gen CDKL5, ubicado en el cromosoma X. Dado que el CDKL5 presenta síntomas clínicos superpuestos con otras encefalopatías epilépticas, el análisis de ADN es el estándar de oro para obtener una confirmación definitiva.
El CDKL5 es una afección compleja que suele manifestarse con convulsiones de inicio temprano, a menudo en los primeros meses de vida. Debido a que estas crisis epilépticas pueden confundirse con otros síndromes genéticos o metabólicos, los médicos solicitan paneles de secuenciación de nueva generación (NGS) o exomas completos. La identificación de una mutación en el gen CDKL5 es la única forma de diferenciar esta enfermedad de otras condiciones similares.
Cuando un neurólogo pediatra sospecha de CDKL5, el proceso diagnóstico generalmente incluye:
En la gran mayoría de los casos, el CDKL5 ocurre de forma esporádica debido a una mutación *de novo*, lo que significa que no fue heredada de los padres. El riesgo de recurrencia en futuros embarazos es generalmente bajo (menos del 1%), aunque se recomienda encarecidamente la asesoría genética para revisar el historial familiar y confirmar si la mutación está presente en alguno de los progenitores.
Este contenido es informativo y no sustituye el asesoramiento médico profesional; por favor, consulte siempre con su equipo de especialistas para casos individuales.