El Síndrome de Dolor Central no es una enfermedad contagiosa, infecciosa ni transmisible por contacto físico, fluidos o aire. Se trata de un trastorno neurológico crónico derivado de daños o disfunciones en el sistema nervioso central, por lo que es imposible "contagiarse" de otra persona que padezca esta condición.
El Síndrome de Dolor Central se origina por lesiones o procesos patológicos que afectan directamente al sistema nervioso central (cerebro, tronco encefálico o médula espinal). A diferencia de las enfermedades virales o bacterianas, este síndrome es una respuesta del cuerpo a un daño neurológico previo, como un accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple, tumores o traumatismos. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde 28 personas han compartido su experiencia con el Síndrome de Dolor Central, observamos que la causa principal es siempre una lesión estructural o química en las vías sensoriales del sistema nervioso.
Cuando el sistema nervioso central sufre una lesión, las vías que procesan la sensibilidad pueden volverse hiperactivas o enviar señales erróneas al cerebro. Los pacientes con Síndrome de Dolor Central suelen experimentar una variedad de sensaciones debido a esta "mala interpretación" neurológica:
Aunque el Síndrome de Dolor Central en sí mismo no es una enfermedad hereditaria, algunas de las condiciones subyacentes que lo provocan, como ciertos tipos de esclerosis múltiple o trastornos vasculares, pueden tener un componente genético. Sin embargo, el dolor central es una secuela neurológica y no un rasgo genético que se transmita directamente de padres a hijos.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento; siempre busque la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud.