El colesteatoma es un crecimiento anormal de piel en el oído medio, generalmente detrás del tímpano, que puede causar pérdida auditiva, supuración persistente y mareos. La forma definitiva de saber si tienes un colesteatoma es mediante un examen otoscópico realizado por un otorrinolaringólogo y estudios de imagen como una tomografía computarizada (TC) de alta resolución, ya que los síntomas iniciales pueden confundirse fácilmente con una infección de oído común.
Aunque los síntomas pueden variar, el colesteatoma suele manifestarse inicialmente con una sensación de plenitud o presión en el oído. A medida que este crecimiento benigno pero destructivo aumenta de tamaño, los pacientes suelen notar una secreción recurrente del oído (otorrea) con un olor fétido característico. Es fundamental prestar atención a la pérdida de audición progresiva, que a menudo es el primer signo de que el colesteatoma está afectando la cadena de huesecillos del oído medio. Otros indicadores pueden incluir zumbidos (tinnitus) y, en casos de mayor avance, problemas de equilibrio o vértigo debido a la presión sobre el oído interno.
El diagnóstico clínico del colesteatoma requiere una evaluación especializada. El otorrinolaringólogo utilizará un microscopio para observar el conducto auditivo y el tímpano en busca de una masa blanquecina o una retracción timpánica sospechosa. Para confirmar el alcance y la erosión ósea causada por el colesteatoma, se emplean las siguientes herramientas:
El colesteatoma puede ser congénito (presente desde el nacimiento) o adquirido. La mayoría de los casos son adquiridos y están relacionados con una disfunción crónica de la trompa de Eustaquio. Las personas con antecedentes de infecciones recurrentes del oído medio, perforaciones timpánicas persistentes o cirugías de oído previas tienen un riesgo mayor. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, más de 1,133 personas con colesteatoma han compartido sus experiencias, lo que subraya la importancia de no ignorar síntomas auditivos persistentes, incluso si parecen leves al principio.
Este contenido es solo para fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional, diagnóstico o tratamiento.