La leucemia linfática crónica (LLC) no es una enfermedad contagiosa bajo ninguna circunstancia, ya que no es causada por virus, bacterias ni agentes infecciosos transmisibles. Se trata de una neoplasia hematológica de origen genético y celular que se desarrolla dentro del propio organismo del paciente, por lo que no existe riesgo alguno de contagio para familiares, cuidadores o amigos.
La leucemia linfática crónica ocurre cuando ocurre una mutación genética adquirida en un linfocito B, lo que provoca que estas células crezcan de manera descontrolada y no mueran cuando deberían. A diferencia de las enfermedades infecciosas, la leucemia linfática crónica no es causada por factores externos que se puedan transmitir, sino por cambios en el ADN de las células sanguíneas que ocurren a lo largo de la vida del individuo.
En la gran mayoría de los casos, la leucemia linfática crónica no se considera una enfermedad hereditaria, lo que significa que no se transmite directamente de padres a hijos a través de los genes. Aunque existe una predisposición familiar leve en un porcentaje muy pequeño de los pacientes, la leucemia linfática crónica surge principalmente por mutaciones somáticas, es decir, cambios en el material genético que ocurren solo en las células afectadas después del nacimiento.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.