El trastorno de conversión, actualmente clasificado en el DSM-5 como trastorno de síntomas neurológicos funcionales, se refiere a una condición donde los pacientes experimentan síntomas físicos sin una causa orgánica explicable. Aunque históricamente se denominó "histeria", este término ha caído en desuso debido a su estigma, prefiriéndose hoy nombres más precisos que reflejan la naturaleza neurológica y funcional de la afección.
Es común encontrar el trastorno de conversión bajo diversas denominaciones en la literatura médica y en los registros clínicos. Aunque el nombre oficial es trastorno de síntomas neurológicos funcionales, es fundamental que los pacientes y familiares reconozcan que todos estos términos describen el mismo fenómeno clínico:
El trastorno de conversión se manifiesta con síntomas que sugieren una afección neurológica, como debilidad, parálisis, ceguera, convulsiones no epilépticas o pérdida de sensibilidad, a pesar de que las pruebas médicas confirman que el sistema nervioso está intacto. En la comunidad de DiseaseMaps, 21 personas han compartido sus experiencias viviendo con el trastorno de conversión, destacando la importancia de un enfoque multidisciplinario para el manejo de estos síntomas.
El cambio de nombre de trastorno de conversión a trastorno de síntomas neurológicos funcionales ha sido crucial para reducir el estigma. Este cambio reconoce que, aunque no hay una lesión estructural detectable mediante resonancia magnética o tomografía, la disfunción en el procesamiento de señales del sistema nervioso es real, tangible y altamente incapacitante para quienes viven con esta condición.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.