No existe una dieta específica curativa para el síndrome de Costello, pero el manejo nutricional es fundamental debido a los desafíos comunes de alimentación, como la dificultad para succionar y deglutir en la infancia. El enfoque dietético debe ser personalizado por un equipo multidisciplinario para garantizar un crecimiento adecuado, controlar el reflujo gastroesofágico y abordar la posible hipotonía muscular.
Las personas con síndrome de Costello suelen presentar dificultades para alimentarse desde el nacimiento, a menudo debido a una succión débil o problemas de coordinación al tragar. Dado que este trastorno genético afecta el crecimiento y la composición corporal, es vital asegurar un aporte calórico suficiente. En la comunidad de DiseaseMaps, donde 13 personas con síndrome de Costello comparten sus experiencias, el apoyo nutricional es un pilar recurrente para manejar el bajo peso y los problemas gastrointestinales.
El síndrome de Costello se asocia frecuentemente con el reflujo gastroesofágico (RGE) severo y el estreñimiento crónico. Estos síntomas pueden causar aversión a la comida o dolor al ingerir alimentos. Para optimizar la calidad de vida, se recomienda:
Debido a que el síndrome de Costello implica una talla baja y un retraso en la maduración ósea, los médicos utilizan curvas de crecimiento específicas para este síndrome en lugar de las estándar. Es crucial que el seguimiento sea realizado por un endocrinólogo pediátrico que pueda evaluar si se requiere suplementación calórica o, en casos de fallo de medro, el uso temporal de una sonda de alimentación.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.