Los síndromes periódicos asociados a criopirina (CAPS, por sus siglas en inglés) son un grupo de enfermedades autoinflamatorias raras causadas por mutaciones de ganancia de función en el gen NLRP3. Estas mutaciones provocan una producción excesiva de la proteína interleucina-1 beta (IL-1β), lo que desencadena una inflamación sistémica descontrolada sin una causa infecciosa aparente.
La causa subyacente de los síndromes periódicos asociados a criopirina es una mutación genética en el gen NLRP3, ubicado en el cromosoma 1q44. Este gen codifica una proteína llamada criopirina, la cual es un componente esencial del inflamasoma NLRP3. En personas con esta condición, la criopirina está "hiperactiva", lo que significa que el sistema inmunitario innato se activa constantemente, liberando niveles anormales de citoquinas proinflamatorias, principalmente interleucina-1 beta. Esta respuesta exagerada es lo que genera los brotes recurrentes de fiebre, erupciones cutáneas y dolor articular característicos de los síndromes periódicos asociados a criopirina.
Los síndromes periódicos asociados a criopirina se transmiten generalmente de forma autosómica dominante. Esto significa que basta con que un progenitor porte la mutación para que exista un 50% de probabilidad de transmitirla a su descendencia. Sin embargo, es fundamental destacar que, en muchos casos, los síntomas aparecen debido a una mutación *de novo*, es decir, una mutación que ocurre por primera vez en el individuo afectado sin antecedentes familiares previos. Además, existe el fenómeno del "mosaicismo somático", donde la mutación no está presente en todas las células del cuerpo, lo que puede causar formas más leves o atípicas de los síndromes periódicos asociados a criopirina.
Aunque la causa genética es constante, los episodios inflamatorios suelen ser desencadenados por factores ambientales específicos. Los pacientes de nuestra comunidad en DiseaseMaps.org, que actualmente cuenta con 32 personas diagnosticadas, han identificado los siguientes desencadenantes comunes:
Los síndromes periódicos asociados a criopirina abarcan un espectro de gravedad clínica que va desde el FCAS (la forma más leve), pasando por el síndrome de Muckle-Wells (MWS), hasta el síndrome neurológico, cutáneo y articular infantil crónico (CINCA/NOMID), que es la forma más grave. La ubicación y el tipo específico de mutación en el gen NLRP3 suelen correlacionarse con la severidad del fenotipo clínico. El diagnóstico genético es, por tanto, una herramienta crucial no solo para confirmar la enfermedad, sino también para ayudar a los especialistas a predecir la evolución y personalizar el tratamiento con inhibidores de la IL-1.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; busque siempre la orientación de su médico especialista ante cualquier duda sobre su salud.