La Enfermedad de Degos, también conocida como papulosis atrófica maligna, es una vasculopatía oclusiva poco frecuente que se caracteriza principalmente por lesiones cutáneas en forma de pápulas con centro blanquecino y borde eritematoso. Aunque la Enfermedad de Degos puede presentarse solo en la piel, su forma sistémica es grave, ya que provoca la oclusión de vasos sanguíneos en órganos vitales como el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central.
El signo distintivo de la Enfermedad de Degos es la aparición de pápulas de 2 a 10 mm de diámetro. Estas lesiones suelen localizarse en el tronco y las extremidades, evolucionando hacia una cicatriz atrófica de color porcelana rodeada por un borde telangiectásico. Estas manchas son, a menudo, el primer indicador clínico que lleva a los pacientes a buscar un diagnóstico especializado.
En su variante sistémica, la Enfermedad de Degos puede causar complicaciones severas debido a la isquemia provocada por la oclusión de los vasos sanguíneos de pequeño y mediano calibre:
Debido a su rareza, el diagnóstico de la Enfermedad de Degos suele ser un reto. Se requiere una biopsia de las lesiones cutáneas para observar la necrosis isquémica característica. Dada la naturaleza multisistémica de la Enfermedad de Degos, es fundamental realizar pruebas de imagen (como endoscopias o resonancias magnéticas) para evaluar posibles daños internos incluso en ausencia de síntomas claros.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su especialista para el diagnóstico y tratamiento.