El trastorno de la personalidad por dependencia no es, bajo ninguna circunstancia, una enfermedad contagiosa, infecciosa o transmisible. Se trata de una condición de salud mental compleja de origen multifactorial, en la que influyen factores genéticos, neurobiológicos y vivencias tempranas, pero que no puede transmitirse de una persona a otra.
El trastorno de la personalidad por dependencia se caracteriza por una necesidad psicológica general y excesiva de ser cuidado, lo que conduce a un comportamiento de sumisión, apego intenso y miedo a la separación. A diferencia de las enfermedades virales o bacterianas, este trastorno se desarrolla a lo largo del tiempo, generalmente comenzando en las primeras etapas de la vida adulta.
La ciencia actual indica que el trastorno de la personalidad por dependencia surge de una combinación de factores. No existe un único "germen" o causa externa; en su lugar, intervienen elementos como:
El diagnóstico del trastorno de la personalidad por dependencia es realizado exclusivamente por profesionales de la salud mental, como psiquiatras o psicólogos clínicos, basándose en los criterios del DSM-5. Se evalúa un patrón persistente de conducta que incluye dificultades para tomar decisiones cotidianas sin consejos excesivos, necesidad de que otros asuman la responsabilidad de áreas importantes de la vida y una urgencia desmedida por buscar una nueva relación cuando una termina.
En DiseaseMaps.org, contamos con una comunidad donde 7 personas con trastorno de la personalidad por dependencia han compartido sus experiencias, lo que demuestra que nadie debe enfrentar este desafío en soledad. La psicoterapia, especialmente la terapia cognitivo-conductual (TCC), es el tratamiento de elección para ayudar a las personas con trastorno de la personalidad por dependencia a construir su autonomía.
Descargo de responsabilidad médica: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.