La dermatilomanía, también conocida clínicamente como trastorno de excoriación o trastorno de recolección de piel, es una condición caracterizada por la conducta repetitiva de pellizcar, rascar o arrancar la propia piel. Este comportamiento compulsivo se clasifica dentro del espectro de los trastornos obsesivo-compulsivos y relacionados, afectando significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.
Aunque el término dermatilomanía es el más utilizado en contextos clínicos y por nuestra comunidad de 260 miembros en DiseaseMaps.org, en la literatura médica existen varios sinónimos. Los términos más comunes incluyen: trastorno de excoriación, trastorno de excoriación psicógena, dermatosis facticia (aunque este último a veces implica una etiología distinta) y trastorno de recolección de piel (skin picking disorder en inglés). El uso de estos términos ayuda a los profesionales a identificar la naturaleza compulsiva y no autolesiva de la dermatilomanía.
La dermatilomanía suele confundirse con otras condiciones dermatológicas o psiquiátricas. Es fundamental distinguir la dermatilomanía de otras patologías mediante una evaluación exhaustiva, ya que el tratamiento varía drásticamente. Los criterios diagnósticos del DSM-5 definen este trastorno por la presencia de:
El tratamiento efectivo para la dermatilomanía requiere un enfoque multidisciplinario. En DiseaseMaps.org, observamos que los pacientes suelen beneficiarse de la terapia cognitivo-conductual (TCC), específicamente de la terapia de reversión de hábitos. La dermatilomanía no es un "mal hábito", sino una condición compleja que requiere apoyo profesional especializado.
Descargo de responsabilidad médica: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento proporcionado por un médico calificado.