El síndrome DOORS no es una enfermedad contagiosa, infecciosa ni transmisible bajo ninguna circunstancia. Se trata de un trastorno genético extremadamente raro causado por mutaciones en el gen TBC1D24, por lo que no existe riesgo alguno de contagio para familiares, amigos o cuidadores.
El síndrome DOORS es una afección multisistémica de origen genético. El acrónimo DOORS hace referencia a sus características principales: sordera neurosensorial (Deafness), onicodistrofia (uñas subdesarrolladas), osteodistrofia (anomalías óseas), retraso en el desarrollo (Retardation of development) y convulsiones (Seizures). Al ser una condición de origen hereditario, generalmente autosómico recesivo, el síndrome DOORS está presente desde el momento de la concepción y no se contrae a través del contacto social o ambiental.
El diagnóstico del síndrome DOORS se confirma mediante pruebas genéticas moleculares que identifican variantes patogénicas en el gen TBC1D24. Dado que es una enfermedad muy infrecuente, el proceso suele involucrar a un equipo multidisciplinario, incluyendo genetistas y neurólogos. En la comunidad de DiseaseMaps.org, 13 personas con síndrome DOORS han compartido sus experiencias, lo que ayuda a documentar la variabilidad clínica de este trastorno.
Aunque el síndrome DOORS afecta a cada paciente de manera distinta, las manifestaciones más comunes incluyen:
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento personalizado.