Sí, las personas con Síndrome de Duane pueden realizar actividad física de forma segura, ya que esta condición no limita la capacidad cardiovascular ni muscular. El ejercicio es altamente recomendable, siempre que se adapte a las necesidades de visión periférica y profundidad del paciente, especialmente en deportes que requieren una coordinación ojo-mano precisa.
El Síndrome de Duane es un trastorno de la motilidad ocular congénito que afecta principalmente la capacidad de abducción y aducción del ojo. Aunque no impide el ejercicio, es fundamental que el paciente sea consciente de su campo visual reducido. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde 226 personas con Síndrome de Duane comparten sus experiencias, muchos reportan que la práctica de deportes mejora su equilibrio y confianza, siempre que se tomen precauciones básicas para evitar impactos en la zona ocular.
La elección del deporte depende de la severidad del Síndrome de Duane y de si existe una posición compensatoria de la cabeza. Se recomienda priorizar actividades que no impliquen un riesgo elevado de traumatismo directo en los ojos. Algunas recomendaciones incluyen:
Es vital que los deportistas con Síndrome de Duane utilicen protección ocular certificada si practican deportes de equipo con pelotas rápidas. La fatiga visual, común en el Síndrome de Duane debido al esfuerzo constante de los músculos extraoculares, puede aumentar durante entrenamientos intensos. Si nota visión doble (diplopía) o mareos, debe reducir la intensidad y consultar a su oftalmólogo.
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; consulte siempre a su especialista antes de cambiar su rutina de ejercicio.