El síndrome EAST (también conocido como síndrome SeSAME) es un trastorno genético extremadamente raro que se diagnostica principalmente mediante pruebas de secuenciación genética y la evaluación clínica de sus síntomas característicos: epilepsia, ataxia, sordera neurosensorial y tubulopatía. Si sospechas que tú o un familiar padecéis el síndrome EAST, es fundamental consultar a un genetista clínico para realizar un panel de genes específico, ya que el diagnóstico clínico se confirma mediante la identificación de mutaciones en el gen KCNJ10.
El síndrome EAST es un acrónimo que define sus cuatro pilares clínicos fundamentales. Los pacientes suelen presentar un cuadro complejo que aparece desde la infancia temprana. Los síntomas principales incluyen:
El diagnóstico del síndrome EAST requiere un enfoque multidisciplinar. Dado que es una condición muy infrecuente, los médicos suelen sospecharlo tras observar retraso en el desarrollo psicomotor acompañado de alteraciones electrolíticas persistentes. El proceso diagnóstico estándar incluye un análisis de orina y sangre para detectar la pérdida de potasio, magnesio y calcio, seguido obligatoriamente por un test genético. La confirmación definitiva del síndrome EAST se obtiene mediante el hallazgo de variantes patogénicas en homocigosis o heterocigosis compuesta en el gen KCNJ10, ubicado en el cromosoma 1.
Sí, el síndrome EAST se hereda de forma autosómica recesiva. Esto significa que, para que una persona desarrolle la enfermedad, debe heredar una copia del gen mutado de cada uno de sus padres. Los padres de un individuo con este síndrome son generalmente portadores asintomáticos. Si ambos padres son portadores, existe un 25% de probabilidad en cada embarazo de que el hijo tenga el síndrome EAST. El asesoramiento genético es esencial para las familias afectadas para comprender los riesgos de recurrencia.
Debido a la rareza extrema del síndrome EAST, los pacientes y sus familias a menudo se sienten aislados. Actualmente, en DiseaseMaps.org contamos con miembros que han compartido su experiencia, lo cual es vital para mapear la prevalencia y los desafíos diarios de esta condición. Compartir datos clínicos y experiencias personales ayuda a los investigadores a comprender mejor la variabilidad del espectro de esta enfermedad, que puede manifestarse de forma distinta en cada individuo.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; siempre busca la opinión de tu médico ante cualquier duda sobre tu salud.