Las personas con Deficiencia del Factor V pueden realizar actividad física, pero deben priorizar deportes de bajo impacto para minimizar el riesgo de hemorragias internas o externas. Es fundamental consultar con un hematólogo para evaluar la gravedad de su Deficiencia del Factor V antes de iniciar cualquier rutina, ya que el nivel de riesgo depende de la actividad de coagulación residual del paciente.
La Deficiencia del Factor V, también conocida como parahemofilia, es un trastorno hemorrágico raro que afecta la capacidad de la sangre para coagular adecuadamente. En pacientes con Deficiencia del Factor V, un golpe o una lesión que para una persona sana sería menor, puede causar hematomas profundos, hemorragias articulares (hemartrosis) o sangrado prolongado. Por ello, la elección del ejercicio debe enfocarse en mantener la salud cardiovascular y muscular sin comprometer la integridad física.
La seguridad en el ejercicio para quienes viven con Deficiencia del Factor V depende directamente de la severidad del caso. Se recomienda evitar deportes de contacto físico intenso (como rugby, boxeo o artes marciales) debido al alto riesgo de traumatismos. En su lugar, se sugieren actividades de bajo impacto:
La moderación es la clave para los pacientes con Deficiencia del Factor V. Se recomienda comenzar con sesiones de 20 a 30 minutos, tres veces por semana, aumentando la intensidad solo si el hematólogo lo autoriza. Es vital aprender a escuchar al cuerpo: cualquier signo de dolor articular, hinchazón inexplicada o hematomas tras el ejercicio debe ser reportado inmediatamente a su especialista.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a su equipo de atención médica antes de modificar su régimen de ejercicio.