La hipercolesterolemia familiar es un trastorno genético caracterizado por niveles extremadamente altos de colesterol LDL desde el nacimiento, lo que provoca una acumulación prematura de placas en las arterias. Los síntomas más distintivos de la hipercolesterolemia familiar incluyen depósitos de grasa en la piel o tendones (xantomas) y anillos blanquecinos en el iris del ojo (arco corneal), aunque muchas personas permanecen asintomáticas hasta sufrir un evento cardiovascular.
Aunque la hipercolesterolemia familiar a menudo se denomina "el asesino silencioso", existen signos clínicos visibles que aparecen debido a la acumulación de colesterol en tejidos fuera de las arterias:
El mayor riesgo de la hipercolesterolemia familiar es la enfermedad coronaria prematura. Dado que el hígado no puede eliminar eficazmente el colesterol LDL de la sangre, este se deposita en las arterias, estrechándolas. Esto puede derivar en angina de pecho, infarto de miocardio o accidentes cerebrovasculares a edades mucho más tempranas que en la población general, a veces incluso durante la juventud si la condición no se trata.
La hipercolesterolemia familiar tiene una prevalencia estimada de 1 de cada 200 a 500 personas, dependiendo de la variante genética. En nuestra comunidad de DiseaseMaps, 14 personas con hipercolesterolemia familiar comparten sus experiencias, destacando que el diagnóstico precoz permite iniciar terapias con estatinas y otros fármacos que reducen drásticamente el riesgo de eventos cardíacos graves.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.