Sí, la Anemia de Fanconi es una enfermedad hereditaria causada por mutaciones en genes específicos que impiden que las células reparen el ADN dañado de forma eficaz. Se transmite principalmente a través de un patrón de herencia autosómica recesiva, lo que significa que un niño debe heredar una copia del gen mutado de cada uno de sus progenitores para desarrollar la condición.
La Anemia de Fanconi sigue un patrón de herencia autosómica recesiva en la gran mayoría de los casos (más del 90%). Esto implica que los padres de un niño afectado son portadores sanos: cada uno posee una copia del gen mutado y una copia funcional. En cada embarazo, existe un 25% de probabilidades de que el hijo herede ambas copias mutadas y manifieste la Anemia de Fanconi. En casos extremadamente raros, el subtipo FANCB se hereda de forma ligada al cromosoma X, lo que afecta predominantemente a los varones.
La Anemia de Fanconi es un trastorno de inestabilidad cromosómica. Hasta la fecha, se han identificado al menos 23 genes diferentes (como FANCA, FANCC, FANCG) que, al mutar, interrumpen la vía de reparación del ADN conocida como "vía de la Anemia de Fanconi". Cuando estas proteínas no funcionan, las células no pueden reparar los enlaces cruzados del ADN, lo que provoca una acumulación de daños genéticos. Esta inestabilidad es la responsable de los síntomas característicos, como el fallo de la médula ósea y la predisposición elevada a ciertos tipos de cáncer, especialmente la leucemia mieloide aguda y tumores de cabeza y cuello.
Debido a que la Anemia de Fanconi tiene un fuerte componente genético, el asesoramiento es fundamental para las familias. Si un hermano ha sido diagnosticado, es vital realizar pruebas genéticas a los otros hermanos, incluso si no presentan síntomas físicos, ya que la enfermedad puede ser asintomática en sus etapas iniciales. Los genetistas clínicos evalúan el historial familiar para determinar el riesgo de recurrencia en futuros embarazos y ofrecer opciones como el diagnóstico prenatal o el diagnóstico genético preimplantacional (DGP).
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a su equipo de salud para decisiones sobre diagnóstico y tratamiento.