El síndrome de Hajdu-Cheney es una enfermedad genética extremadamente rara del tejido conectivo, caracterizada principalmente por una osteólisis progresiva (reabsorción ósea) que afecta predominantemente a las falanges distales de las manos y los pies. Esta afección multisistémica, causada por mutaciones en el gen NOTCH2, provoca una fragilidad esquelética significativa, anomalías craneofaciales y problemas dentales tempranos.
El síndrome de Hajdu-Cheney se manifiesta con una variabilidad clínica notable. Los pacientes suelen presentar baja estatura, deformidades en los dedos (acroosteólisis) que pueden causar el acortamiento de estos, y una apariencia facial distintiva con ojos hundidos y mandíbula pequeña. Otros rasgos clínicos frecuentes incluyen:
El síndrome de Hajdu-Cheney está causado por mutaciones con ganancia de función en el gen NOTCH2. Este gen es fundamental para la señalización celular que regula la formación y el mantenimiento del hueso. En la mayoría de los casos documentados, el síndrome de Hajdu-Cheney ocurre de manera esporádica (mutación de novo), aunque se han descrito patrones de herencia autosómica dominante, lo que significa que un progenitor afectado tiene un 50% de probabilidad de transmitir la mutación a su descendencia.
El diagnóstico del síndrome de Hajdu-Cheney se basa en la combinación de hallazgos radiológicos, como la acroosteólisis vista en radiografías, y la confirmación mediante pruebas genéticas moleculares. Debido a que el síndrome de Hajdu-Cheney es una condición ultra-rara, el diagnóstico requiere a menudo un equipo multidisciplinario que incluya genetistas, ortopedistas y endocrinólogos.
Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.