Short answer · Medically reviewed summary · Last updated: 2026-05-08
El Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos (HPPD, por sus siglas en inglés) no es una enfermedad contagiosa; es un trastorno neuropsiquiátrico no transmisible que surge como una complicación tras el uso de sustancias alucinógenas. Al no ser causado por agentes infecciosos como virus o bacterias, es imposible transmitir el Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos a otras personas a través del contacto físico, social o ambiental. ¿Qué causa realmente el Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos? El Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos se desarrolla exclusivamente tras la exposición a sustancias psicodélicas, afectando la forma en que el cerebro procesa la información visual.
El Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos (HPPD, por sus siglas en inglés) no es una enfermedad contagiosa; es un trastorno neuropsiquiátrico no transmisible que surge como una complicación tras el uso de sustancias alucinógenas. Al no ser causado por agentes infecciosos como virus o bacterias, es imposible transmitir el Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos a otras personas a través del contacto físico, social o ambiental.
El Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos se desarrolla exclusivamente tras la exposición a sustancias psicodélicas, afectando la forma en que el cerebro procesa la información visual. La fisiopatología exacta aún se investiga, pero se cree que implica una desinhibición de las vías visuales centrales. Actualmente, en DiseaseMaps.org, más de 260 personas comparten su experiencia con el Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos, lo que ayuda a la comunidad médica a comprender mejor sus desencadenantes individuales.
Los pacientes con Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos experimentan alteraciones visuales que persisten mucho tiempo después de que los efectos de la sustancia han desaparecido. Entre los síntomas más reportados se incluyen:
No existe evidencia científica que clasifique al Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos como una enfermedad hereditaria o genética. Aunque la vulnerabilidad individual ante el uso de sustancias puede variar debido a factores neurobiológicos, el trastorno en sí requiere de un factor externo (el consumo de alucinógenos) para manifestarse.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento médico.