La encefalopatía hepática es una complicación neuropsiquiátrica que ocurre cuando el hígado no puede eliminar toxinas, como el amoníaco, de la sangre. Se identifica mediante una combinación de cambios sutiles en la personalidad, alteración del ciclo del sueño, confusión mental y, en estadios avanzados, temblores característicos en las manos llamados asterixis.
Reconocer la encefalopatía hepática en sus etapas iniciales es fundamental. Los pacientes suelen presentar cambios en el ritmo circadiano, invirtiendo el sueño (dormir de día y estar despiertos de noche). Otros indicadores incluyen irritabilidad, pérdida de memoria a corto plazo, dificultad para concentrarse en tareas cotidianas y una disminución en la destreza manual al escribir o conducir.
El diagnóstico de la encefalopatía hepática es esencialmente clínico. No existe una prueba única, por lo que los especialistas utilizan una combinación de herramientas:
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Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional; siempre consulte a su especialista para el diagnóstico y tratamiento de la encefalopatía hepática.