El Síndrome Hiper-IgD (HIDS), también conocido como deficiencia de mevalonato quinasa, es una enfermedad autoinflamatoria rara de origen genético caracterizada por episodios recurrentes de fiebre alta que suelen durar entre 3 y 7 días. Esta condición se debe a una mutación en el gen MVK, lo que provoca una acumulación de ácido mevalónico y una respuesta inflamatoria sistémica desregulada.
El Síndrome Hiper-IgD es causado por variantes patogénicas en el gen MVK, que codifica la enzima mevalonato quinasa. La deficiencia de esta enzima impide la síntesis normal de isoprenoides, lo que activa el inflamasoma y desencadena la liberación excesiva de interleucina-1 beta. El Síndrome Hiper-IgD se hereda de forma autosómica recesiva, lo que significa que ambos padres deben portar una copia de la mutación para que el hijo desarrolle la enfermedad.
Los episodios de fiebre en el Síndrome Hiper-IgD suelen comenzar en la infancia temprana, generalmente antes del primer año de vida, y pueden ser desencadenados por vacunas, infecciones o estrés físico. Los síntomas clínicos más frecuentes incluyen:
El diagnóstico del Síndrome Hiper-IgD se sospecha clínicamente, se apoya en la medición de niveles elevados de IgD en suero (aunque no siempre es diagnóstico) y se confirma mediante pruebas genéticas. Actualmente, el tratamiento del Síndrome Hiper-IgD se centra en el manejo de los síntomas y la prevención de complicaciones a largo plazo, como la amiloidosis, utilizando bloqueadores de la interleucina-1 (como anakinra o canakinumab).
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.