El hiperparatiroidismo es una afección en la que las glándulas paratiroides producen un exceso de hormona paratiroidea, generalmente debido a un adenoma benigno en una de las glándulas, una hiperplasia glandular o, raramente, un carcinoma. Esta sobreproducción desregula el metabolismo del calcio en el cuerpo, lo que provoca niveles elevados de calcio en la sangre y diversas complicaciones sistémicas.
El hiperparatiroidismo se clasifica principalmente en primario, secundario y terciario. En el hiperparatiroidismo primario, la causa más frecuente (en aproximadamente el 80-85% de los casos) es un adenoma único y benigno en una de las cuatro glándulas paratiroides. Otras causas menos comunes incluyen la hiperplasia de las cuatro glándulas (10-15%) o, muy raramente, un carcinoma paratiroideo (menos del 1%). El hiperparatiroidismo secundario, por otro lado, ocurre como una respuesta compensatoria a niveles bajos de calcio o vitamina D, frecuentemente debido a una enfermedad renal crónica, donde los riñones no pueden procesar el fósforo o activar la vitamina D adecuadamente.
Aunque la gran mayoría de los casos de hiperparatiroidismo son esporádicos, aproximadamente el 5-10% de los casos pueden ser de naturaleza hereditaria. Estos suelen presentarse como parte de síndromes de neoplasia endocrina múltiple (como NEM tipo 1 o NEM tipo 2A) o el hiperparatiroidismo familiar aislado. Para los pacientes diagnosticados a una edad temprana (menores de 40 años) o con afectación de múltiples glándulas, el consejo genético es fundamental para identificar mutaciones en genes específicos, como el gen MEN1.
El hiperparatiroidismo altera drásticamente la homeostasis mineral mediante la secreción descontrolada de hormona paratiroidea (PTH). Esta hormona actúa sobre los huesos, los riñones y el intestino para aumentar el calcio sérico. Las consecuencias clínicas de este desequilibrio incluyen:
El diagnóstico diferencial del hiperparatiroidismo es vital, ya que otras condiciones pueden elevar el calcio sanguíneo. Un médico especialista debe realizar análisis de sangre para medir la PTH intacta y el calcio sérico simultáneamente. Es importante distinguir el hiperparatiroidismo de la hipercalcemia hipocalciúrica familiar benigna, una condición genética que generalmente no requiere intervención quirúrgica y que a menudo se diagnostica erróneamente.
Aviso médico: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.