Sí, la actividad física es altamente recomendable para personas con Idic 15 (duplicación invertida del cromosoma 15), ya que ayuda a mejorar el tono muscular, la coordinación y el bienestar emocional. Se debe adaptar siempre a las necesidades sensoriales y motoras específicas de cada paciente, priorizando ejercicios de bajo impacto y supervisión constante.
La Idic 15 se caracteriza frecuentemente por hipotonía (bajo tono muscular) y retrasos en el desarrollo psicomotor. El ejercicio físico estructurado no solo fortalece la musculatura, sino que también ayuda a regular el sistema vestibular y propioceptivo, áreas que suelen estar afectadas en individuos con Idic 15. Además, la actividad física es una herramienta clave para reducir la ansiedad y mejorar los patrones de sueño, desafíos comunes en esta población.
Debido a las particularidades neurológicas de la Idic 15, como la posible presencia de epilepsia o dificultades en la integración sensorial, se recomiendan actividades que permitan un control individualizado. Las opciones más seguras y efectivas incluyen:
La intensidad debe ser siempre moderada. En pacientes con Idic 15, es fundamental evitar el sobreesfuerzo que pueda desencadenar fatiga extrema o crisis convulsivas. Se sugiere comenzar con sesiones cortas de 20 a 30 minutos, dos o tres veces por semana, observando siempre la tolerancia sensorial del individuo.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.