La práctica de ejercicio físico es recomendable en pacientes con Cistitis Intersticial, siempre que se adapte a la tolerancia individual y se eviten actividades que ejerzan una presión excesiva sobre el suelo pélvico o la vejiga.
Para muchas personas que viven con Cistitis Intersticial, el ejercicio de alta intensidad o aquel que implica impactos repetitivos —como correr o realizar saltos— puede exacerbar la inflamación vesical y los síntomas de urgencia o dolor suprapúbico. La clave es identificar el umbral personal de tolerancia, priorizando disciplinas de bajo impacto que ayuden a reducir el estrés, un factor conocido por disparar brotes en la Cistitis Intersticial.
Escuchar a su cuerpo es esencial. Si una actividad provoca un aumento en la frecuencia urinaria o dolor, es una señal clara para reducir la intensidad o cambiar de modalidad. Mantenerse activo es una herramienta poderosa para mejorar la calidad de vida y el bienestar emocional en el manejo integral de la Cistitis Intersticial.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional. Consulte siempre con su urólogo o fisioterapeuta especializado antes de iniciar cualquier programa de ejercicios, ya que las necesidades de cada paciente pueden variar significativamente.