El síndrome de Jervell y Lange-Nielsen no es una enfermedad contagiosa, por lo que no puede transmitirse de persona a persona a través del contacto físico, fluidos o el aire. Se trata de un trastorno genético autosómico recesivo extremadamente raro que afecta el sistema eléctrico del corazón y la audición desde el nacimiento.
El síndrome de Jervell y Lange-Nielsen es causado por mutaciones específicas en los genes KCNQ1 o KCNE1. Estos genes proporcionan instrucciones para crear canales de potasio en las células del cuerpo. Cuando estos canales no funcionan correctamente, se altera la repolarización cardíaca, lo que provoca una prolongación del intervalo QT en el electrocardiograma, aumentando significativamente el riesgo de arritmias graves y pérdida auditiva neurosensorial profunda.
Sí, es un trastorno genético de herencia autosómica recesiva. Esto significa que, para que una persona desarrolle el síndrome de Jervell y Lange-Nielsen, debe heredar dos copias defectuosas del gen (una de cada progenitor). Los padres suelen ser portadores asintomáticos. Debido a que el síndrome de Jervell y Lange-Nielsen es una condición genética, no hay riesgo de contagio en el entorno escolar, social o familiar.
El diagnóstico del síndrome de Jervell y Lange-Nielsen se basa en la combinación de síntomas auditivos y cardíacos. Los pacientes suelen presentar:
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