La lisencefalia (literalmente "cerebro liso") es una malformación congénita del desarrollo cerebral caracterizada por una corteza cerebral con ausencia o reducción de pliegues (giros) y surcos. El diagnóstico definitivo de la lisencefalia se realiza exclusivamente a través de estudios de imagen neurológica, como la resonancia magnética (RM), que permite visualizar la arquitectura anormal de la corteza cerebral.
La lisencefalia suele manifestarse en el periodo neonatal o la primera infancia. Los síntomas principales incluyen retraso psicomotor severo, dificultades graves para la alimentación, tono muscular anormal (hipotonía o espasticidad) y, en la mayoría de los casos, epilepsia de difícil control. En nuestra comunidad de DiseaseMaps.org, donde 11 personas han compartido sus experiencias, el manejo multidisciplinario de estas crisis convulsivas es una preocupación central para las familias.
El diagnóstico clínico de la lisencefalia requiere la intervención de un neuropediatra. Los pasos fundamentales incluyen:
La lisencefalia puede ser genética, pero no siempre es heredada de los padres. Algunas formas son causadas por mutaciones *de novo* (nuevas en el individuo), mientras que otras siguen patrones de herencia autosómica dominante, recesiva o ligada al cromosoma X. Un asesor genético es esencial para determinar el riesgo de recurrencia en futuras gestaciones.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.