La lisencefalia es un trastorno de malformación cerebral poco frecuente, con una prevalencia estimada de 1 caso por cada 100,000 nacimientos vivos. Aunque los datos exactos pueden variar según la región, la lisencefalia se considera una condición rara que afecta el desarrollo neurológico temprano, caracterizada por una corteza cerebral lisa debido a una migración neuronal incompleta.
La lisencefalia ocurre cuando las neuronas no logran migrar correctamente a sus posiciones adecuadas durante el desarrollo fetal, entre las semanas 12 y 24 de gestación. Esto resulta en una ausencia de pliegues (giros) y surcos en el cerebro. La causa principal de la lisencefalia suele ser genética, asociada a mutaciones en genes específicos como el LIS1 o DCX, aunque también puede ser provocada por infecciones virales intrauterinas o deficiencias en el suministro sanguíneo al feto.
Existen diferentes grados de gravedad en la lisencefalia, que se dividen principalmente según la apariencia de la corteza cerebral en estudios de imagen:
La heredabilidad de la lisencefalia depende de la mutación genética subyacente. En muchos casos, las mutaciones ocurren de forma espontánea (de novo), pero en familias con portadores de mutaciones en genes ligados al cromosoma X, como el gen DCX, el riesgo de recurrencia en futuros embarazos puede ser significativo. Es fundamental realizar un asesoramiento genético especializado para determinar el riesgo exacto en cada familia.
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo médico profesional, el diagnóstico o el tratamiento; consulte siempre a su médico sobre cualquier duda de salud.