La hipertermia maligna es un trastorno farmacogenético del músculo esquelético que se diagnostica principalmente mediante pruebas genéticas para identificar mutaciones en el gen RYR1 o a través de la prueba de contractura de cafeína-halotano (CHCT) en una muestra de biopsia muscular. Debido a que la hipertermia maligna suele manifestarse como una reacción crítica ante ciertos anestésicos, el diagnóstico a menudo ocurre tras un evento adverso durante una cirugía o mediante pruebas familiares preventivas.
El desafío principal en el diagnóstico de la hipertermia maligna es que, en la mayoría de los casos, la persona parece perfectamente sana hasta que se expone a agentes disparadores, como los gases anestésicos volátiles (halotano, isoflurano, sevoflurano) o el relajante muscular succinilcolina. Como no existen síntomas físicos constantes fuera de una crisis, el diagnóstico clínico suele basarse en la historia familiar y en la evaluación del riesgo genético antes de someterse a cualquier procedimiento quirúrgico electivo.
Cuando existe una sospecha clínica o un antecedente familiar, se utilizan dos métodos principales para confirmar la susceptibilidad a la hipertermia maligna:
La hipertermia maligna se hereda de forma autosómica dominante, lo que significa que si uno de los padres tiene la mutación, existe un 50% de probabilidad de que sus hijos también la hereden. En la comunidad de DiseaseMaps.org, donde 42 personas con hipertermia maligna comparten sus vivencias, es común observar que el diagnóstico suele confirmarse tras la aparición de síntomas en un familiar cercano durante una anestesia, lo que desencadena una investigación familiar exhaustiva.
Si usted sospecha que puede tener predisposición a la hipertermia maligna, es vital seguir estos pasos:
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional; siempre busque la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud.