La migraña es un trastorno neurológico complejo caracterizado por episodios recurrentes de dolor de cabeza moderado a intenso, generalmente unilateral y pulsátil. Para saber si padeces migraña, debes observar si tus crisis se acompañan de síntomas como náuseas, sensibilidad extrema a la luz (fotofobia) o al sonido (fonofobia), y si el dolor se agrava con la actividad física rutinaria.
La migraña se distingue de otros dolores de cabeza por su naturaleza incapacitante. Un signo distintivo es la presencia de "aura" en aproximadamente el 25% de los pacientes, que consiste en alteraciones visuales, sensoriales o del lenguaje que preceden al dolor. Sin embargo, la mayoría experimenta migrañas sin aura, donde el dolor puede durar entre 4 y 72 horas si no se trata adecuadamente.
No existe un examen de sangre o imagen específico para confirmar la migraña; el diagnóstico es eminentemente clínico. Los especialistas utilizan los criterios de la Clasificación Internacional de Cefaleas (ICHD-3). Es fundamental llevar un diario detallado para identificar patrones, ya que la migraña suele estar vinculada a disparadores específicos como el estrés, cambios hormonales o ciertos alimentos.
Si experimentas episodios recurrentes, considera si cumples con estos criterios clínicos comunes:
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.