El síndrome de Morquio, también conocido como mucopolisacaridosis tipo IV (MPS IV), es un trastorno genético hereditario que se transmite siguiendo un patrón autosómico recesivo.
Como especialista con años de experiencia acompañando a familias, entiendo que recibir un diagnóstico de síndrome de Morquio puede generar muchas preguntas sobre el origen de la enfermedad. Al ser una condición de herencia autosómica recesiva, significa que para que una persona presente esta patología, debe heredar dos copias defectuosas del gen responsable (una de cada progenitor). Los padres, generalmente, son portadores asintomáticos; esto implica que poseen una copia del gen mutado y otra funcional, por lo que no manifiestan los síntomas del síndrome de Morquio, pero tienen un 25% de probabilidades en cada embarazo de tener un hijo afectado.
El síndrome de Morquio es causado por mutaciones en los genes GALNS (tipo IVA) o GLB1 (tipo IVB). Estas mutaciones provocan una deficiencia en enzimas específicas necesarias para descomponer los glicosaminoglicanos (cadenas largas de moléculas de azúcar). Cuando estas moléculas no se degradan correctamente, se acumulan en diversos tejidos y órganos, lo que deriva en las manifestaciones esqueléticas y articulares características de esta enfermedad.
Desde una perspectiva clínica y humana, es fundamental comprender que este diagnóstico no es culpa de nadie; no es el resultado de algo que se hizo o dejó de hacer durante el embarazo. Para las familias que ya tienen un hijo con síndrome de Morquio, es muy recomendable solicitar una consulta con un asesor genético. Este profesional puede ayudar a explicar el riesgo de recurrencia en futuros embarazos y ofrecer pruebas de portadores para otros miembros de la familia extendida, proporcionando claridad y tranquilidad en un momento que puede sentirse abrumador.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Consulte siempre a su genetista o especialista en enfermedades metabólicas antes de tomar decisiones sobre su salud o planificación familiar.