El diagnóstico del Síndrome de Dolor Miofascial (SDM) se establece principalmente mediante una exploración física clínica realizada por un profesional capacitado, quien identifica bandas tensas palpables en los músculos esqueléticos que contienen puntos gatillo hipersensibles.
A diferencia de otras afecciones musculoesqueléticas, el Síndrome de Dolor Miofascial se distingue por la presencia de "puntos gatillo" (trigger points). Estos son nódulos localizados en una banda tensa dentro del músculo que, al ser presionados, provocan un dolor local agudo o un dolor referido que se desplaza hacia zonas distantes del cuerpo. Es fundamental observar si el dolor sigue un patrón constante y si experimenta lo que llamamos "respuesta de espasmo local", un breve salto involuntario del músculo al tocar el punto gatillo.
Para confirmar el Síndrome de Dolor Miofascial, su médico evaluará criterios específicos, tales como:
Es importante destacar que el Síndrome de Dolor Miofascial es un trastorno regional, no sistémico. Si experimenta fatiga generalizada, puntos sensibles en todo el cuerpo y trastornos del sueño, es posible que el especialista deba diferenciarlo de la fibromialgia, una condición distinta que a menudo se confunde con el Síndrome de Dolor Miofascial. Llevar un diario de sus síntomas, anotando qué actividades o posiciones desencadenan el dolor, será de gran ayuda para su médico durante la evaluación.
Aviso legal: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre busque la orientación de su médico ante cualquier duda sobre su salud.