El Trastorno de Aprendizaje No Verbal (TANV) no es una enfermedad contagiosa, ya que no tiene un origen infeccioso, viral o bacteriano. Es una condición neurobiológica del desarrollo que afecta la forma en que el cerebro procesa la información no verbal, por lo que no existe riesgo alguno de transmisión entre personas.
El Trastorno de Aprendizaje No Verbal (TANV) es un perfil neurocognitivo caracterizado por dificultades en la integración de información visoespacial, motora y social, a pesar de que el individuo suele presentar habilidades verbales y de memoria mecánica bien conservadas. A diferencia de las enfermedades transmisibles, el Trastorno de Aprendizaje No Verbal (TANV) tiene una base genética y estructural en el neurodesarrollo que se manifiesta desde etapas tempranas de la vida.
Aunque la causa exacta sigue siendo objeto de investigación, los expertos coinciden en que el Trastorno de Aprendizaje No Verbal (TANV) se origina por una disfunción en la sustancia blanca del cerebro, específicamente en el hemisferio derecho. Este hemisferio es el encargado de procesar señales no verbales. Entre los factores involucrados se incluyen:
Es fundamental comprender que, al no ser contagioso, el Trastorno de Aprendizaje No Verbal (TANV) no requiere de medidas de aislamiento. Los 23 miembros de nuestra comunidad en DiseaseMaps.org que viven con esta condición destacan que el mayor reto no es la salud física, sino la adaptación social y académica. El manejo del Trastorno de Aprendizaje No Verbal (TANV) se centra en terapias de apoyo, no en tratamientos médicos para combatir contagios inexistentes.
Descargo de responsabilidad: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.