La displasia oculodentodigital es una enfermedad genética extremadamente rara, con una prevalencia estimada global de menos de 1 caso por cada millón de personas. Hasta la fecha, se han reportado menos de 500 casos en la literatura médica mundial, lo que subraya su carácter de condición ultra rara.
La displasia oculodentodigital es causada por mutaciones en el gen GJA1, que codifica la proteína conexina 43, esencial para la comunicación intercelular. Esta alteración genética afecta el desarrollo embrionario de tejidos oculares, dentales y de las extremidades, definiendo el cuadro clínico característico de la displasia oculodentodigital.
La mayoría de los casos de displasia oculodentodigital siguen un patrón de herencia autosómico dominante, lo que significa que una sola copia del gen mutado es suficiente para manifestar la enfermedad. Aunque la mayoría de los pacientes heredan la mutación de un progenitor afectado, también existen casos esporádicos debidos a mutaciones *de novo*.
El diagnóstico de la displasia oculodentodigital se basa en la identificación de hallazgos clínicos específicos que afectan múltiples sistemas corporales:
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.