El onfalocele es un defecto congénito de la pared abdominal en el cual los órganos internos del bebé, como el intestino, el hígado o el bazo, protruyen a través del ombligo cubiertos por un saco transparente. Esta condición ocurre debido a un desarrollo incompleto de la pared abdominal durante la gestación y requiere atención médica especializada inmediata tras el nacimiento.
El onfalocele ocurre cuando el abdomen del feto no se cierra correctamente durante las primeras semanas del desarrollo embrionario. Aunque la causa exacta es multifactorial, se sabe que el onfalocele puede presentarse de forma aislada o como parte de síndromes genéticos más complejos, como el síndrome de Beckwith-Wiedemann o anomalías cromosómicas. Los investigadores continúan estudiando factores ambientales y genéticos que predisponen a esta malformación.
El diagnóstico del onfalocele suele realizarse durante el embarazo mediante una ecografía prenatal de rutina, generalmente entre las semanas 12 y 20 de gestación. Una vez detectado el onfalocele, el equipo médico suele realizar pruebas adicionales, como un ecocardiograma fetal o una amniocentesis, para descartar otras malformaciones asociadas o condiciones genéticas subyacentes.
La gravedad del onfalocele depende principalmente de qué órganos están fuera del abdomen y el tamaño del defecto:
Aviso médico: Esta información tiene fines educativos y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional.