Una ostomía no es una enfermedad en sí misma, sino un procedimiento quirúrgico que crea una abertura artificial (estoma) en el abdomen para permitir la salida de desechos corporales. Usted sabrá si tiene una ostomía si ha sido sometido a una intervención quirúrgica mayor en el tracto digestivo o urinario, donde su cirujano ha redirigido el intestino o los uréteres hacia la superficie de su piel.
La ostomía es una derivación necesaria cuando una parte del sistema digestivo o urinario no puede funcionar correctamente o ha sido extirpada debido a condiciones como cáncer colorrectal, enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn o colitis ulcerosa) o traumatismos. En nuestra comunidad de DiseaseMaps, 286 personas comparten experiencias sobre cómo la ostomía ha sido fundamental para salvar sus vidas o mejorar su calidad de vida tras cirugías complejas.
La identificación de su tipo de ostomía depende de la ubicación del estoma en el abdomen y el tipo de desecho que se recolecta. Los tipos principales incluyen:
Vivir con una ostomía requiere la gestión de un dispositivo recolector (bolsa) que se adhiere a la piel periestomal. Es vital inspeccionar el estoma regularmente; un estoma sano debe ser de color rojo rosado, húmedo y brillante. Si nota cambios drásticos en el color, sangrado persistente o irritación severa en la piel circundante, es fundamental contactar a su equipo médico especializado.
Es normal experimentar un periodo de adaptación tras la creación de una ostomía. Muchos pacientes pasan por etapas de duelo o ansiedad respecto a su imagen corporal. La conexión con grupos de apoyo es una herramienta poderosa para normalizar la vida con una ostomía y aprender técnicas de autocuidado efectivas.
Aviso médico: Esta información es educativa y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud calificado.